Homo Cyborg-Naief Yehya

January 11, 2008

Los aliados incómodos de los EUA

Filed under: General


El lugar más peligroso del mundo
Ahora resulta que el lugar más peligroso del mundo no es Irak ni las montañas de Afganistán sino Pakistán, como afirmó en un usual despliegue de histeria el semanario Newsweek. Esta nación, cuyo dictador a cargo, el general Pervez Musharraf, dio un golpe de estado el 12 de octubre de 1999 al primer ministro electo Nawaz Sharif, se ha querido promocionar como el fiel guardián de los intereses estadounidenses en la región. Pero bajo el régimen de Musharraf difícilmente se podría decir que los extremistas islámicos de esa nación asiática hayan sido eliminados o pacificados. Los grupos militantes se multiplican, el propio Musharraf ha sobrevivido a varios intentos de homicidio y los atentados con bomba, prácticamente desconocidos en ese país hasta el 2001, casi se han vuelto comunes. Durante la campaña de bombardeo contra el talibán y al Qaeda en Afganistán buena parte de los milicianos escaparon y se ocultaron en territorio paquistaní. Si bien por una parte era lógico que buscaran santuario en el país vecino, donde en principio no podían alcanzarlos los misiles, por otra era claro que estos fundamentalistas buscarían refugio al lado de sus aliados. El servicio de inteligencia pakistaní, ISI, se encargó de financiar (con miles de millones de dólares estadounidenses) a las milicias islámicas afganas en su lucha contra los soviéticos. Aparte de la insurgencia afgana el ISI patrocinaba otra guerra santa en Kashmir en contra de la India y aparentemente estaban fuera de cualquier control del gobierno de Islamabad. El ISI estableció madrazas para indoctrinar y reclutar jóvenes, creó redes de fanáticos islámicos, estableció campos de entrenamiento, armó grupos guerrilleros, organizó actividades de agresión y sabotaje, así como asesinatos en varios países. El ISI ayudó al talibán a establecer su lunático régimen y preparó a su líder, el mulá Omar. Pero ante la amenaza proferida, supuestamente por Colin Powell y Richard Armitage, de regresar a su país a la edad de piedra, Musharraf prefirió unirse a la coalición en contra del talibán y abandonó sus esfuerzos por salvar al frágil gobierno de sus fanáticos aliados afganos y a las huestes de Osama bin Laden, fuerzas que no hubieran existido de no ser por el intervencionismo estadounidenses. El equilibrio por el que optó Musharraf fue fingirse comprometido con occidente al combatir a los extremistas pero para evitar una revuelta doméstica les dio santuario en su territorio. Pocas semanas después del artículo en Time, la expremier ministra Benazir Bhutto, quien había podido regresar a su patria gracias a un acuerdo negociado por los Estados Unidos, fue asesinada en un ostentoso atentado con armas de fuego y explosivos.

Caos en la frontera norte
Turquía pertenece a la OTAN y ha sido un fiel aliado estadounidense durante décadas, sin embargo la invasión de Irak nunca convenció al gobierno de Ankara, no les interesaba tener una guerra en un país vecino y no deseaban que los kurdos turcos se inspiraran en los logros de los kurdos iraquíes, quienes desde el inicio se aliaron a los EUA en contra del gobierno de Saddam. Y lo que temían los turcos no tardó en suceder. Milicianos kurdos del PKK incursionan en su territorio para llevar a cabo acciones bélicas con el fin de conquistar la autonomía para un futuro estado kurdo. A esto Washington ha respondido con mensajes de solidaridad pero no con acciones para presionar al gobierno títere de Bagdad a poner fin a las hostilidades, como cerrar campamentos de milicianos y perseguir a los responsables de los ataques criminales. En vez de buscar una solución pacífica el presidente iraquí, el kurdo, Jalal Talabani, declaró que nunca entregará al gobierno turco “a ningún hombre ni gato kurdo”.
Tercera guerra mundial
La situación es potencialmente catastrófica ya que el conflicto sigue extendiéndose por el Oriente próximo. Además, en la frontera de Irak con Irán también tienen lugar incursiones kurdas, éstas del partido PJAK, un brazo del PKK, quienes han confrontado regularmente al ejército iraní. Mientras el PKK es un dolor de cabeza para los EUA, el PJAK es un discreto aliado en contra de Irán. Richard Oppel en un artículo de primera plana del New York Times, “In Northern Iraq, Conflict Simmers on a Second Kurdish Front” , revela que los EUA suministran armas, entrenan y mantienen contactos con el PJAK. La estrategia esquizofrénica en el frente kurdo no puede más que traducirse en una nueva tragedia, en nuevos enemigos y nuevas geografías del odio y el descontento que eventualmente se transformarán en armas de fuego o aviones usados como misiles con consecuencias previsibles pero difícilmente imaginables.






















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