Homo Cyborg-Naief Yehya

April 10, 2012

Hedy Lamarr: la inventora más bella del mundo

Filed under: General

Del escándalo a Hollywood

En 1933 tuvo lugar una de esas fantásticas epifanías que nos ofrece el cine. Una bellísima joven austríaca, Eva, interpretada por la debutante Hedwig Eva Maria Kiesler, protagonizó el filme checo Ekstase, de Gustav Machaty, en el que se contaba la historia de una muchacha recién casada con un hombre mucho mayor e incapaz de tener relaciones sexuales. Eva se encuentra con un joven, Adam (Aribert Mog), y tiene un tempestuoso affaire. La cinta era un trabajo ambicioso, pero de cualquier forma fue un escándalo por presentar la infidelidad de una mujer y más aún porque en una secuencia la muchacha se tira a nadar desnuda en un lago, dejando su ropa sobre un caballo que se aleja. La mujer persigue desnuda al caballo y su ropa hasta que Adam lo detiene y le da su vestido. Esta no era la primera cinta que mostraba un cuerpo desnudo; sin embargo, lo que la hizo meritoria de la condena del papa Pío xi y de la furia de las Ligas de la decencia es que mostraba con gran realismo el rostro de la protagonista mientras hacía el amor y, supuestamente, tenía un orgasmo. Luego se supo que en realidad estaba teniendo amoríos con Mog. Hedwig se casó el 10 de agosto de ese año con el magnate armamentista Fritz Mandl, amigo y proveedor de municiones, aviones de combate y sistemas de control de Hitler y Mussolini, para quienes Hedwig, que era judía, debió servir de anfitriona. Mandl le prohibió volver a actuar y la mantenía como una cautiva; intentó comprar todas las copias de Ekstase para destruirlas, una labor en la que fracasó. En 1937 Hedwig logró escapar de Mandl y en Londres conoció a Louis b. Mayer, el empresario de la mgm. Vendió sus joyas y compró un boleto de ida a Estados Unidos, en el mismo barco en que él regresaba, con la intención de convencerlo de que le diera una oportunidad de actuar. Al llegar a tierra Meyer le había dado un contrato por siete años y la había rebautizado como Hedy Lamarr.

Su verdadera vocación

La historia de Lamarr como estrella de cine (que nunca aprendió a actuar pero protagonizó alrededor de veinticinco filmes), como ninfómana confesa y pésima madre, así como su incapacidad de aceptar la vejez (y la atroz cirugía plástica que la dejó prácticamente deforme) son leyendas hollywoodenses bien conocidas. Lo que es menos célebre es su carrera como inventora e ingeniera amateur. En 1940 conoce al compositor George Antheil, autor de piezas vanguardistas que celebraban la tecnología como Airplane Sonatas, Death of Machines y Ballet Mecanique. Antheil también presumía de ser experto en endocrinología femenina. Como escribe Richard Rhodes en su libro Hedy’s Folly. The Life and Breakthrough Inventions of Hedy Lamarr, the Most Beautiful Woman in the World, Lamarr contactó a Antheil pues estaba interesada en unos implantes de senos, pero la conversación se desvió hacia el tema de los torpedos, de los cuales ella tenía profundo conocimiento debido al trabajo de su exmarido, además de que durante las famosas cenas en casa de Mandl se había dedicado a espiar y memorizar los planes, preocupaciones e ideas que revelaban los militares nazis.

Lamarr, quien estaba obsesionada con hacer su parte en la guerra contra el Eje, le explicó a Antheil que los sistemas de control de radio de los torpedos eran vulnerables ya que las señales podían ser intervenidas por el enemigo; para evadir esto pensaba que podían utilizarse señales que saltaran de frecuencias rápidamente. Él comentó que era posible sincronizar las señales de radio con un mecanismo semejante al de los pianos mecánicos. Lamarr adoptó la idea y diseñó un sistema de espectro ensanchado por salto de frecuencias de radio que permitía controlar torpedos con señales en diferentes longitudes de onda que impedían ser interceptadas. En 1942 patentaron su sistema secreto de comunicación, el cual se programaba en hojas perforadas como las usadas por las pianolas.

Ofrecieron su invento a los mandos militares, pero éstos no mostraron interés alguno; de hecho les pareció ridículo que una actriz se creyera inventora. En cambio, la invitaron a recaudar fondos para la guerra y aceptó. La patente expiró en 1959 sin que fuera utilizada. Sin embargo, en 1957 un ingeniero de la Sylvania Electronic Systems Division, en Búfalo, Nueva York, descubrió este sistema y sustituyó los rollos de pianola por circuitos electrónicos y creó la base de las comunicaciones secretas militares. Esta tecnología no fue usada contra los nazis, sino que fue instalada en los barcos que bloquearon a Cuba en 1962, durante la crisis de los misiles, y hoy es una tecnología indispensable para la telefonía celular y la transmisión inalámbrica de datos. Lamarr nunca fue reconocida por su talento como inventora y hacia el final de su vida, en enero de 2000, se convirtió en un icono trágico de la decadencia y del exceso hollywoodense.

February 23, 2012

¿Israel o Irán ante una amenaza existencial?

Filed under: General

Demagogos
El New York Times (NYT), el diario del registro histórico, tiene una tradición de ser usado con fines propagandísticos. Recientemente la venerable “Dama gris” fue usada de forma descarada para promocionar la guerra estadounidenses en Irak. En ese caso la reportera Judith Miller participó como cómplice entusiasta del gobierno de Bush al publicar sin cuestionar todas las falsificaciones que le proporcionaban con la intención de crear el consenso bélico. Cuando eventualmente quedó en evidencia su papel en la conspiración el NYT sacrificó a Miller, la responsabilizó del fraude a pesar de que no fue ella la única involucrada y se exculpó con algunas justificaciones poco convincentes. Ahora el NYT está de vuelta en su papel propagandista bélico y su nueva misión es promover una guerra israelí. Y al ritmo en que va la campaña quizás cuando aparezca este artículo publicado ya hayan caído las primeras bombas. El cuento es el mismo: un demagogo, tiránico, criminal y peligroso para el mundo entero (y en especial para Israel) está a punto de producir armas de destrucción masiva. Entonces era Irak y Saddam, hoy se trata de Irán y Ahmadinejad. En ambos casos los demagogos occidentales e israelíes han debido contar con la amnesia y la desinformación del público, así como con medios prestigiosos que se encarguen de difundir y dar legitimidad a la propaganda.

Átomos para la paz
El gran amigo y aliado estadounidense e israelí en Teherán, el Shah Mohamed Reza Pahlevi (un monarca que fue reinstalado en el poder por un golpe de estado de la CIA ordenado por Dwight Eisenhower) no tenía pudor al expresar que quería tener sus propias bombas atómicas. En 1974 los EUA, Alemania, Francia y Suecia lo auxiliaron a construir en su primera planta nuclear, Bushehr, de 23 programadas, en el programa Átomos para la paz. En 1976 el presidente Gerald Ford ofreció al Shah una planta para procesar uranio (el cual el Shah intercambiaría por petróleo con la Sudáfrica de la era del apartheid) usado en la planta y convertirlo en plutonio, un proceso necesario para fabricar armas nucleares. Tras la revolución de 1979 el Ayatola Khomeini cerró la planta ya que la consideraba una obra satánica occidental. Sin embargo, cuando Irak lanzó su guerra de agresión contra el joven régimen iraní, Khomeini aceptó reabrir el programa nuclear, especialmente porque Saddam Hussein empleó armas químicas en el frente de combate suministradas por EUA y otras potencias occidentales, además de que corría el rumor de que los iraquíes trabajan en una arma atómica bajo patrocinio occidental.

Los obstáculos
Desde la revolución iraní Israel y Estados Unidos han gastado millones de dólares tratando de obstaculizar el programa atómico iraní, el cual pensaban sería patrocinado por la Unión Soviética. Pero los soviéticos y luego los rusos abandonaron a los iraníes y su programa no progresó gran cosa sino hasta que contrataron los servicios de Abdul Qadeer Khan, el padre de la bomba atómica paquistaní, con quien montaron una planta de enriquecimiento de uranio en Natanz en 2002. Esto en sí no es evidencia definitiva de que la intención era fabricar amas nucleares, no obstante Estados Unidos impuso una serie de sanciones contra Teherán y el gobierno de Ariel Sharon lanzó en 2004 una estrategia de “cinco frentes” para detener a los iraníes que incluía: presión política, medidas secretas, contra proliferación, sanciones y cambio de régimen. Las medidas secretas como bien sabemos incluyen explosiones que han destruido plantas de enriquecimiento, aviones misteriosamente derribados, el virus computacional Stuxnet (comentado en esta sección) que destruyó un gran número de centrífugas y por supuesto una serie de asesinatos de científicos que comenzó en 2007.

La estratagema
Este es tan sólo un episodio más en la historia de las periódicas denuncias en contra de Irán por su presunto programa nuclear. El propio Benjamín Netanyahu aseguraba en 1992 que para 1999 Irán tendría una bomba atómica y Shamir Peres dijo en 1996 que eso mismo sucedería en unos pocos meses. Hoy Netanyahu y Ehud Barack cuentan con que esta vez nadie recuerde sus anteriores predicciones, que crean que el peligro contra la humanidad ahora sí va en serio y que todo mundo ignore al exjefe de la Mossad, Meir Dagan y a otros políticos de alto nivel que han dicho que la amenaza iraní no es inminente (estiman que de querer una bomba necesitarían por lo menos tres años más) y que un ataque contra esa nación tendría consecuencias catastróficas. Dagan no es el único que ha denunciado esta campaña como una vil estrategia electorera de políticos sin escrúpulos, muchos otros políticos y comentaristas dentro y fuera de Israel han opinado lo mismo. En su editorial del 29 de enero de 2012 el diario israelí Haaretz señaló: “Netanyahu, con la ayuda de Barak, ha convertido la amenaza nuclear iraní en una impresionante estratagema para distraer la atención del público de la política de los asentamientos y la perpetuación de la ocupación. Se ha aprovechado de la preocupación del presidente Barack Obama con las elecciones presidenciales en los EUA y del miedo que le tiene Obama a la derecha judía.”

¿Borrar del mapa?
La narrativa de la campaña propagandística anti iraní parte de la certeza de que el régimen de Teherán ha amenazado con borrar a Israel del mapa, que Irán es una nación que promueve el terrorismo y que no se detendrá ante nada hasta cumplir sus deseos. En esta historia Israel se presenta a sí mismo como un país diminuto y vulnerable rodeado de peligroso enemigos que tan sólo desean tirar a los israelíes al mar. Tel Aviv olvida mencionar su propio y muy real arsenal de más de 300 misiles nucleares, así como su agresiva política intervencionista. No han sido pocos los medios (recientemente también el Washington Post) que han demostrado que la presunta amenaza que supuestamente lanzó Mahmoud Ahmadinejah no fue más que una (¿deliberadamente?) mala traducción del farsi. La distorsión comenzó precisamente cuando la corresponsal del New York Times (NYT) en Teherán, Nazila Fathi publicó el 27 de octubre de 2005 un artículo titulado Wipe Israel ‘off the map’, Iranian says (Borrar a Israel del mapa, dice el iraní). Ahmadinejad en realidad estaba citando las siguientes palabras de un discurso de 1980 del ayatola Khomeini: “El régimen de ocupación sobre Jerusalén debe desaparecer de la arena del tiempo (el ayatola había dicho de las páginas del tiempo)”, pero algún traductor anónimo decidió que eso quería decir que Israel debía ser eliminado.

Intención o fatwa
El National Intelligence Estimate (Estimación de inteligencia nacional) realizado en febrero del año pasado concluyó que Irán no está tratando de desarrollar armas nucleares y que al igual de lo concluido en su informe de 2007, “Irán parece mantener abierta la opción de desarrollar armas nucleares… se puede decir que están tratando de crear las posibilidades que servirían a ese fin… pero no sabemos si Irán eventualmente se decidirá a construir armas nucleares”. Los inspectores de la ONU han tenido acceso a las plantas de enriquecimiento y certifican que ningún uranio enriquecido ha sido canalizado para fines ilícitos. Además, en un estado teocrático como el iraní la voz del ayatola Ali Khamenei, el máximo líder político y religioso, es la máxima ley, y él ha promulgado una fatwa que prohíbe bajo el islam la producción, almacenamiento y uso de las armas nucleares, por tanto: “la república islámica de Irán jamás adquirirá esas armas”.

La guerrita del NYT
A pesar de numerosas señales de que no hay certeza alguna de las intenciones nucleares iraníes, el New York Times ha lanzado una misión para proteger a la humanidad de la amenaza persa. La corresponsal del NYT en Israel, Isabel Kersher, ha optado por usar la frase: “Irán está trabajando para desarrollar un programa de armas”, esta rebuscada formulación es una insinuación suficientemente vaga como para no comprometer al diario por difamación pero suficientemente incendiaria para mantener al lector alarmado. El 5 de enero de 2012, Steven Erlanger escribió en un artículo de primera plana que la Agencia internacional para la energía atómica (AIEA) había determinado que “el programa nuclear iraní tiene un objetivo militar” que amenaza a occidente y a Israel. El problema es que el reporte de la AIEA nunca aseguró algo semejante. En la versión en línea del artículo el NYT borró esa afirmación pero no hizo mención del “error”. El 27 de enero de 2012, también en primera plana el NYT publicó un artículo de Ethan Bronner en el que anuncia que los israelíes han evaluado que un ataque contra Irán no tendría terribles consecuencias, de esta manera se tata de disuadir a aquellos que se oponen a otra guerra al minimizar la reacción iraní, como cuando el gobierno de Bush aseguraba que las tropas estadounidenses serían recibidas en Irak con flores y dulces. El siguiente domingo 29 de enero, en la revista dominical del NYT se publicó el artículo de portada de Ronen Bergman, Will Israel Attack Iran? (¿Atacará Israel a Irán?) en el cual se justifica el futuro ataque al decir que se cumplen tres condiciones: Israel tiene la capacidad de causar gran daño a las plantas nucleares iraníes y puede resistir cualquier contraataque, hay un apoyo tácito de la comunidad internacional para llevar a cabo el ataque y todas las demás posibilidades para contener la amenaza han sido agotadas. El artículo presenta la perspectiva israelí y sin pudor pofrece una colección de conjeturas y verdades a media ente las que asegura que Irán tiene cinco toneladas de material “para fabricar cinco o seis bombas”. Bergman concluye que es inminente que Israel atacará a Irán este año con o sin el apoyo de los EUA. Mientras hay quienes piensan que esta campaña tiene tan sólo la finalidad de desmoralizar y debilitar lentamente a Irán, es claro que el espectro de la guerra se materializa cada día más, particularmente porque en un año electoral si Israel ataca Obama se verá obligado a mostrarse muy macho ya que de lo contrario terminará de perder el fundamental voto judío.

December 23, 2011

Siria ante el precipicio

Filed under: General

Revueltas inconclusas
Nada se ha ganado aún en las revueltas de primavera-verano-otoño árabes. Con la excepción de Túnez, un país relativamente marginado del mundo árabe, donde lentamente los cambios parecen comenzar a encauzar a esa sociedad hacia una tímida democracia aunque el incremento en salarios y empleos no se ha materializado. Tras la caída de Mubarak ahora el pueblo egipcio tiene que confrontar a un enemigo aún más peligroso: el mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, líder del Concejo Supremo de las Fuerzas Armadas, quien no respetará la voluntad popular a menos de que los EUA se lo impongan. En Bahréin los manifestantes han sido aplastados y sus simpatizantes han sido amedrentados incluso el personal médico que cometió la ofensa de atender a los manifestantes heridos fue encarcelado, torturado y condenado a penas absurdas. Kadafi fue derrocado y asesinado pero en su lugar ha quedado una turba intensamente comprometida con sus colegas golpistas de la OTAN, sus aliados europeos y estadunidenses. En Yemen la gente sigue en las calles mientras el presidente Ali Abdulah Saleh sigue maniobrando con la ayuda de sus amigos sauditas en busca de la fórmula para conservar aunque sea algo de poder. Y por su parte Arabia Saudita ha podido reprimir bestialmente a su minoría chiíta sin que la prensa tuviera oportunidad siquiera de observar.

Oportunismo y miopía
Inicialmente las revueltas árabes eran malas noticias para los socios, proveedores y cómplices de los sátrapas de la región. Sin embargo, sucedió algo milagroso. De pronto también los regímenes considerados hostiles a Occidente comenzaron a tener problemas con sus muy desilusionadas y frustradas multitudes. Un dolor de cabeza para los EUA y Europa se convirtió en una oportunidad de oro para deshacerse de viejos enemigos. Así se colapsó Kadafi, a pesar de haber coqueteado con Occidente hasta perder todo pudor, y ahora parece tocarle su turno a Siria, el único estado árabe que ha mantenido una postura congruente durante las últimas cuatro décadas al respecto del conflicto palestino-israelí. Siria ha estado en la lista de villanos de la Casa Blanca desde los años sesenta y en gran medida es uno de los principales protagonistas de lo que aún puede considerarse como una posición árabe independiente. Lamentablemente el régimen de Hafiz el Assad que heredó, en uno de eso vomitivos rituales despóticos, nepotistas y autoritarios, su hijo Bashar práctica el viejo sistema de que la paz interna equivale al silencio y la sumisión del pueblo. La brutalidad policiaca, la tortura, las desapariciones y las masacres están en la lista de los recursos con que el régimen baathista de Damasco controla la disidencia. Como otros regímenes cercados por potencias extranjeras, el sirio usa la amenaza externa como justificación para mantener un férreo control en todas las expresiones populares y en cualquier activismo político de oposición (un concepto casi inexistente en un país donde el dictador tiende a reelegirse con el 99% de los votos). Como otros detestables tiranos paranoicos el gobierno sirio no permite ahora la presencia de corresponsales extranjeros, una medida miope y contraproducente ya que si bien no impide que corran noticias (miles de blogs, videos y artículos de periodistas y ciudadanos circulan por la red) ni rumores de lo que sucede en el país sí permite que los enemigos del régimen difundan cualquier cantidad de mentiras, distorsiones y auténticas incitaciones a la violencia.

Con amigos como estos…
Siria no es un país que cuente con muchos aliados y en estos momentos la mayoría de sus amigos lo han abandonado: Turquía ha pedido la renuncia del Assad y ha declarado que “Siria ya pasó el punto de no retorno”, el emir qatarí se ha aliado con sus vecinos para acosarlo, al grado en que ha convertido a la usualmente respetable Al Jazeera en un vehículo propagandístico (repitiendo rumores y noticias sin confirmar en una campaña anti siria comparable a la del fraude noticioso que se conoce como Al arabiya) para embestirlo. Las potencias Occidentales, Arabia Saudita (sin duda uno de los peores enemigos de los derechos humanos en el mundo) y sus vecinos incondicionales del Golfo Pérsico ya planean irresponsablemente lanzar en contra de Damasco una ofensiva semejante a la que usaron contra Libia, el primer paso, que es la suspensión de la liga árabe (esa pandilla de tiranos reaccionarios que jamás han defendido otro derecho que el de oprimir a sus pueblos y que permanecieron impávidos mientras los ejércitos de Egipto, Marruecos, Omán, Bahréin y Jordania mataban a sus compatriotas civiles) tuvo lugar hace varias semanas.

Estado fragmentado
Aún si los medios exageran y distorsionan las noticias que vienen de Siria, es claro que lo que está sucediendo es catastrófico. Miles de manifestantes han perdido la vida, muchos más están en las mazmorras infectas del régimen donde sus captores tienen manos libres para torturar y asesinar. Sin embargo, hay una gran división entre los sirios al respecto de lo que esperan de su gobierno. Si bien muchos están dispuestos a sacrificarlo todo en pos de una idea abstracta de la democracia y la libertad, no son pocos los pragmáticos que temen que de derrocar a Al Assad vendrá una gran inestabilidad política, social y económica, una condición extremadamente peligrosa en cualquier región del mundo pero particularmente aterradora en el Medio Oriente. Muchos temen que de tomar el poder un gobierno sunita, éste se comporte como el Concejo de Transición Libio, el cual ha desatado o permitido toda clase de represalias contra todo sospechoso de haber apoyado al régimen. Las minorías cristianas y drusas de Siria no se han unido abiertamente a la rebelión ya que durante décadas se beneficiaron de la tolerancia a la diversidad religiosa y étnica que impuso Hafiz el Assad y temen que un gobierno sunita ponga en peligro su supervivencia o bien permita su persecución.

El factor iraní
De acuerdo con Patrick Cockburn los sirios intentaron pedir apoyo a los EUA al verse aislados, pero Washington exigió a cambio que cortaran sus vínculos con su último aliado: Irán, sin ofrecer nada definitivo a cambio. En gran medida la presunta conspiración iraní del 11 de octubre para asesinar al embajador saudita en Washington (una grotesca caricatura que involucraba a operativos Zetas y a un vendedor de coches usados, trató de usarse como propaganda para lanzar una ofensiva mediática con vistas a un futuro ataque militar de EUA y/o Israel contra Irán) y la más reciente acusación, del 8 de noviembre, en contra de Irán por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica de la ONU pueden verse como parte del crescendo en contra del gobierno de Ahmadinejad y como una amenaza para que a Teherán no se le ocurra tratar de intervenir a favor de Assad.

Sunitas vs chiítas
Cockburn señala con gran tino que en buena medida las revueltas libertarias del Medio Oriente han tomado un inconfundible cariz de lucha sectaria y religiosa al confrontar a sunitas y chiítas. La lucha por la libertad de expresión, por la democracia y por la justicia está siendo transformada en una lucha de parte de los regímenes sunitas en contra de la influencia iraní en la región, la cual imaginan que se traduce en los esfuerzos por exigir reconocimiento y respeto por parte de las minorías chiítas. Paradójicamente el primer gobierno chiíta de un estado árabe desde el tiempo del califato Fatimí en el siglo XII fue nada menos que el régimen títere impuesto por los Estados Unidos en Irak. Las revueltas chiítas crearon un estado de esquizofrenia cultural religiosa que ha motivado a los sauditas a lanzar una cruzada para someter a la disidencia en el mundo árabe. Y dado que la familia Assad y su círculo en el poder son alauitas, una rama del islam muy cercana al chiísmo, eso los ha puesto, independientemente de ideologías, del lado antagónico a los sauditas en esta incipiente guerra religiosa en la que las alianzas y rivalidades parecen desafiar las normas de la geopolítica.

La tragedia
La revuelta siria comenzó como una legítima insurrección popular, como una serie de acciones valientes y masivas de desafío a un régimen corrupto y salvajemente autoritario. Hoy el liderazgo de la rebelión ha sido secuestrado por agentes y fuerzas del Concejo de Cooperación del Golfo quienes tienen todo el apoyo de los EUA, Inglaterra y Francia. La lucha de los manifestantes en contra del gobierno de Assad parecía condenada al fracaso sin embargo ahora parece muy posible que derroquen al régimen, en cambio confrontar a los intereses extranjeros que desean controlar el futuro de Siria imponiendo un gobierno servil a sus intereses, parece una lucha de muy largo aliento y enorme costo. Por su torpeza, crueldad e incapacidad de abandonar sus delirios totalitarios la familia Assad y sus cómplices han puesto a Siria en el camino de la destrucción. Resulta desesperadamente trágico contemplar como el sacrificio de los manifestantes sirios será aprovechado por un enemigo del pueblo mucho más despótico que el régimen de Assad. Los manifestantes se encuentran ahora en una encrucijada sin salida entre abandonar la lucha ahora y desperdiciar todos sus esfuerzos o seguir y entregar su triunfo a sus próximos opresores.

November 11, 2011

Tiempos de respuesta

Filed under: General


Tiempo atómico
En 1863 Karl Marx escribió a Frederick Engels: “El reloj es la única máquina automática aplicada a propósitos prácticos, toda la teoría de la producción de movimiento regular fue desarrollada a través de él”. Como señala James Gleick, durante la mayor parte de la historia de nuestra especie el tiempo se llevaba mirando al cielo. La referencia temporal actual se basa en una escala atómica que consiste en la medición de vibraciones del átomo de cesio. Desde 1984 dejamos de confiar en la puntualidad de los cuerpos celestes. Si el tiempo es dinero el Bureau Internacional de pesos y medidas no podía permitir el despilfarro provocado por definir un segundo en términos del período de revolución de la tierra alrededor del sol, ya que como se sabe desde hace tiempo ese no es un fenómeno suficientemente uniforme y es imposible tomarlo en serio como referencia para organizar nuestra vertiginosa y eficiente cotidianidad.

Tiempo de Guerra fría
Los procesos industriales dependen de la capacidad de llevar el tiempo con precisión y de sincronizar a la maquinaria con el hombre. La defensa militar por su parte depende de la velocidad de reacción, de la capacidad de tomar decisiones contra reloj, desplegar recursos y anticipar las acciones del enemigo en un parpadeo. Desde los orígenes de la guerra los estrategas militares sabían que el sabio empleo del tiempo era una de sus armas principales. Durante la guerra fría se cultivó obsesivamente la noción de que a la amenaza de los misiles atómicos enemigos únicamente podía responderse con una ofensiva casi instantánea. El cuento que escuchamos hasta perder el miedo al holocausto nuclear era que en el momento mismo en que alguien disparara el primer misil intercontinental se respondería con docenas de misiles dirigidos a las principales bases militares y ciudades del ofensor. Durante cincuenta años nos obsesionamos imaginando gigantescos mapamundis iluminados, como los de la excepcional parodia kubrickiana Dr. Strangelove (1964), en los que se encendían las trayectorias cruzadas de las bombas que aplanarían las urbes y convertirían al planeta en un desierto radiactivo. La respuesta masiva y desproporcionada de la Destrucción Mutua Asegurada (o MAD, por sus siglas en inglés) era nuestra única garantía de supervivencia.

Tiempo desperdiciado
Creímos en el poder redentor de ese preciso “timing” balístico, en la fulminante velocidad de respuesta del arsenal occidental hasta que se presentó la primera auténtica amenaza en contra de los Estados Unidos, muchos años después del fin de la guerra fría, el 11 de septiembre del 2001. Ese día se desplomó el mito de la velocidad supersónica de respuesta al enemigo. Podemos creer en la versión oficial de que el ataque con aviones comerciales fue inesperado (aunque ha sido ampliamente desacreditada: ese “escenario” había sido considerado en incontables análisis, simulaciones, juegos de guerra, programas militares y hasta filmes hollywoodenses) sin embargo, resulta difícil aceptar que el Pentágono no sólo no fue capaz de defender a los EUA sino que ni siquiera fue capaz de defenderse a sí mismo. Como apuntó Elaine Scarry, el país que invirtió miles de millones de dólares en sistemas de defensa no pudo contener un ataque con cuatro aviones de pasajeros a pesar de que pasaron, entre el impacto del vuelo 77 contra el muro externo del Pentágono (9:45 AM):
— y el momento en que se supo que un grupo terrorista tenía varios aviones secuestrados (8:24 AM), una hora y veintiún minutos
—y el choque del vuelo 11 contra la torre 2 del WTC en Nueva York (8:47 AM), cincuenta y ocho minutos
—y el momento en que perdió contacto de radio con la tierra (8:50 AM), cincuenta y cinco minutos
—y el momento en que pierde la señal del transpondedor (8:56 AM), cuarenta y nueve minutos.
Quizás 49 minutos era muy poco tiempo para proteger el Pentágono pero entonces podemos concluir que durante medio siglo vivimos engañados por otra faceta del mito bélico estadounidense.

Tiempo perdido
Entre el día del Nakba (el día de la catástrofe palestina), un día después de la declaración de independencia del estado israelí (14 de mayo de 1948) y la solicitud de membresía plena en la ONU para Palestina (23 de septiembre de 2011) pasaron 63 años, 4 meses y 8 días o bien 33.33 millones de minutos. La expulsión, desplazamiento y masacre que comenzó con la declaración unilateral de independencia del estado judío sigue siendo la hora cero de la mayoría de los conflictos entre Occidente y el mundo árabe. En esos minutos miles de palestinos e israelíes han perdido la vida en un espantoso conflicto territorial, hegemónico y religioso. La respuesta a la solicitud de reconocimiento internacional de Mohammed Abbas fue el anuncio del gobierno israelí de que se construirán 1100 viviendas más, exclusivas para judíos, en Jerusalén este. Hoy la solución al problema medular del Medio Oriente, el cual ha inspirado a fundamentalistas a cometer crímenes y actos dementes como los ataques del 11 de septiembre, está más lejos que nunca, y el reloj sigue corriendo.

September 10, 2011

La amenaza de Eurabia y la cruzada de un solo templario en Noruega

Filed under: General

Los invasores y sus aliados
Una temible conspiración amenaza Europa. Por si no fuera suficientemente trágico que las ciudades y poblados, desde el sur de Italia hasta la Carelia finlandesa, son invadidos poco a poco por hordas musulmanas desalmadas, las izquierdas, los progresistas, los liberales, los multiculturalistas y hasta los moderados en todo el viejo continente conspiran con ellos para convertir a la Europa cristiana y blanca en una Eurabia jihadista y radical. Por esto no son pocos los grupos de extrema derecha, los blogueros neonazis, las organizaciones fascistas, los militantes cristianos y las sociedades anti inmigrantes que se dedican a promover la idea de que la única respuesta a esta invasión es la violencia, no únicamente contra los musulmanes sino contra los europeos tolerantes, quienes en el mejor de los casos son estúpidos e ingenuos y en el peor son traidores de raza que merecen ser eliminados antes de que lleven a cabo un monstruoso culturicidio y un suicidio racial colectivo. Durante muchos años observadores del fenómeno han opinado que esta mentalidad pone en más riesgo a Europa que los propios jihadistas. Esta amenaza se materializó de manera aterradora el 22 de julio de 2011, cuando Anders Behring Breivik, de 32 años, asesinó a 77 personas en la isla de Utoya y en Oslo, en el doble crimen más espantoso de la posguerra en Noruega.

Terrorismos
Behring Breivik, quien se autodenomina caballero templario (un grupo de fanáticos que paradójicamente fueron acusados de herejía y destruidos), es un terrorista que cree que para establecer una teocracia cruzada se debe primero purgar al país de sus compatriotas traidores para después expulsar o exterminar a los musulmanes. Las cruzadas fueron actos brutales de terrorismo, plagadas de episodios tan sanguinarios que hacen palidecer a algunos de los grandes genocidios del siglo XX. La lista de actos abominables llevados a cabo en pos del rescate de la tierra santa es interminable pero basta evocar la masacre de musulmanes y judíos en Jerusalén durante la primera cruzada, de la que Raimundo de Aguilers, canónigo de Puy y capellán de los invasores, escribió en sus memorias:

“… En las calles y plazas de Jerusalén no se veía más que montones de cabezas, de pies y manos: y sin embargo esto no es nada comparado con lo otro… Se derramó tanta sangre en la mezquita edificada sobre el antiguo templo de Salomón, que los cadáveres de los fanáticos de Mahoma nadaban en ella arrastrados a uno y otro punto. Veíanse flotar manos y brazos cortados que iban a juntarse con cuerpos que no le correspondían; en muchos lugares la sangre nos llegaba a las rodillas, y los soldados que hacían esta carnicería apenas podían respirar debido al vapor que de ella se exhalaba”.


El secretario de las colonias Winston Churchill con un grupo de
oficiales británicos en la Conferencia del Cairo de 1921 Cairo donde se
discutiría el futuro de las naciones árabes.

Culturicidios
Hay 170,000 musulmanes en Noruega, una cifra que la derecha xenofóbica maneja como si se tratara de una señal del apocalipsis. Es curioso que no recuerden que durante muchas décadas todas las tierras musulmanas del planeta fueron dominadas por tiranías coloniales europeas, desde Indonesia hasta el norte de África. Y esas potencias cristianas no sólo despojaron a los pueblos de sus riquezas sino que crearon fronteras artificiales, les impusieron idiomas, monedas, y costumbres; dividieron a las sociedades y les arrebataron tradiciones y cultura, es decir, exactamente lo mismo que la gente como Breivik y sus correligionarios creen que le va a suceder a sus países, no por ser invadidos por armadas poderosas sino por masas de inmigrantes pobres que son usados para ocuparse de los trabajos manuales y sucios que muy pocos europeos blancos quieren hacer.

La ley antisharia
Y mientras Eurabia es el espantapájaros con que la extrema derecha asusta a las buenas consciencias europeas, en los EUA el terror de los conservadores cristianos anti musulmanes se llama la ley sharia (o ley islámica para vivir moralmente y alcanzar la salvación). En un tiempo en que el desempleo alcanza índices alarmantes, en que la industria se desploma y las corporaciones gozan de privilegios sin precedentes, los republicanos han logrado convertir la falsa amenaza de la ley sharia en su caballo de batalla y han logrado aprobar leyes en Oklahoma y Tennessee que garantizan que nunca se podrán aplicar las leyes islámicas en el estado. La periodista Andrea Elliot, escribió en un artículo de primera plana del New York Times el 31 de julio pasado, que detrás de esta ofensiva histérica que han adoptado grupos como el Tea Party y la derecha republicana está el abogado brooklyniano David Yerushalmi, un judío hasídico originario de Florida que vivió en los territorios ocupados de Cisjordania, y que asesora entre otros políticos a candidatos presidenciales republicanos (Newt Gingrich y Michele Bachmann) y a un ex director de la CIA (James Woolsey) con ideas criminales muy semejantes a las que inspiraron a Behring Breivik a lanzar su cruzada personal contra Eurabia.

July 27, 2011

Amina, el espíritu gay de la revolución siria

Filed under: General


¿Amina?

Una chica lista en Damasco

La de Amina Abdallah Aral al Omari era una historia de valor, pasión, peligro y rabia. Amina era “A Gay Girl in Damascus” una joven bloguera, lesbiana, siria-estadounidense de 35 años que describía día a día en su blog su vida, gustos, placeres, amenazas y atropellos en ese atribulado país del Medio Oriente. Amina nació en Virginia pero se declaraba orgullosamente árabe y sunita. “El árabe fue el idioma de mis primeras palabras e insh’allah será el de la última que diga”. La joven escribía articuladamente sobre su país, su historia y su política, además su conocimiento de la cultura occidental y de los coloquialismos estadounidenses la hacían una estupenda comunicadora y una poderosa intérprete del mundo y pensamiento árabe. En una ocasión, a mitad de la noche agentes armados tocaron a su puerta, venían por ella pero su padre valerosa e inteligentemente los confrontó y los “derrotó”. No se la llevaron en esa ocasión pero era claro que volverían, por lo que Amina tuvo que esconderse. Sin embargo, poco después sucedió lo inevitable: Amina fue secuestrada por la policía secreta. Según la revista Time, Amina se convirtió en una voz inspirada y honesta de la revolución.

Inmolaciones

Amina hubiera sido la versión siria de Muhammad Bouazizi, el vendedor de frutas tunecino que se inmoló el 17 de diciembre de 2010 y se convirtió en el símbolo de la revuelta en contra del régimen. Hubiera sido, lamentablemente no fue así, ya que Amina nunca existió. Amina fue la invención de Tom MacMasters, un estudiante estadounidense, heterosexual, “apasionado por Siria”, que vive en Escocia y que pensaba que no podía aportar nada a la discusión sobre el Medio oriente con un nombre anglosajón como el suyo. Por tanto decidió inventar un personaje que tuviera credibilidad, influencia y un impacto positivo entre sus compatriotas. MacMasters creó a su personaje alrededor de febrero de 2006 y comenzó a participar en discusiones en varias páginas del web. Cuando la editora del sitio lésbico LezGetReal invitó a Amina a colaborar, Tom se sintió muy elogiado, por lo que decidió llevar su historia más allá y escribir una novela. En vez de eso creó el blog de Amina. ¿Qué podría salir mal si él tenia tan buenas intenciones?

Anticlímax

Cuando el reportero Andy Carvin, de la estación de radio pública NPR comenzó a dudar seriamente sobre la autenticidad del blog preguntó por Twitter a la comunidad gay en Siria si alguien conocía a Amina. La respuesta fue contundente: nadie la conocía. Luego Jelena Lecic, una joven londinense, declaró que la foto que aparecía en el blog era de ella y que nunca había oído hablar de Amina. Entonces MacMasters confesó pero dijo que si bien lo había hecho por vanidad, el fin justificaba los medios y había creado un espacio legítimo de información y debate para concientizar a sus compatriotas. La reacción a este presunto pacifista y autodenominado “mesías de las lesbianas sirias”, (como declaró al blog brasileño Veja) fue obviamente violenta y las consecuencias de semejante acto fueron enormes.

Otras doncellas famosas en peligro

En 1897 William Randolph Hearst utilizó sus periódicos para contar la historia de Evangelina Cossío, una joven cubana que había enfrentado a la policía española y se había vuelto el espíritu de la independencia. La historia de Evangelina fue manipulada para crear un mito que ganó el apoyo popular para que los EUA invadieran Cuba. En 1990 una joven kuweití de tan sólo 15 años, a quien llamaron Nayira, “para proteger su identidad” declaró ante un comité del congreso estadounidense que ella personalmente vio a soldados iraquíes sacar bebés de incubadoras y tirarlos al suelo durante la invasión de su país. Este testimonio jugó un papel importante para convencer el púbico estadounidense de la urgencia de lanzar la primera guerra del Golfo. Nayira era la hija del embajador kuweití en Washington y no había pisado Kuwait en años. En 1999 tarde apreció Adona, una joven cibernauta kosovar que se convirtió en el símbolo del sufrimiento de su pueblo y uno de los pretextos que los EUA esgrimirían para liberar a esa provincia del gobierno de Belgrado. Amina es el más reciente episodio en esta historia de propaganda y desinformación.

Nayira al-Sabbath, hija del embajador de Kuweit en los EUA


Tom MacMasters transvestista propagandístico

Propagandista involuntario
Una de las muchas paradojas de la era de internet y la edad de los periodistas ciudadanos es que así como se han fortalecido las redes y canales de información que escapan al control y censura de los estados y poderes corporativos, también se han generado fenómenos como el de MacMaster, probablemente el mejor ejemplo de un propagandista involuntario que por su arrogancia sirvió mejor que nadie a los intereses que supuestamente quería confrontar. El fraudulento MacMasters refleja las peores taras del activismo occidental, quien no solamente se apropió de una voz árabe que no podría entender sino también de una voz lésbica que no podría sentir. Su habilidad como novelista es irrelevante pero su incapacidad de reconocer su actitud racista y paternalista es una extraordinaria lección en la ideología que provoca y permite las intervenciones, invasiones y colonialismos “humanitarios”.

Filed under: General

June 7, 2011

Osama Bin Laden: del mito a la irrelevancia y de vuelta al mito

Filed under: General

“Al final de cuentas Osama bin Laden sólo vivía para nosotros en Occidente”
Dexter Filkins

Confesión preliminar

Antes que nada debo aceptar que me equivoqué. Durante años tuve la certeza de que Osama Bin Laden (OBL) había muerto años atrás. Su virtual desaparición de los medios, tras su video distribuido cuatro días antes de la reelección de George Bush, me convenció de que había dejado de tener una función útil y su único valor era simbólico, por lo que era importante mantenerlo vivo por cualquier medio, tanto para el jihadismo como para la “guerra contra el terror”.


El enemigo número uno

OBL tuvo relevancia en la guerra contra los soviéticos en Afganistán, en gran medida por sus conexiones con los servicios de inteligencia paquistaníes ISI y la realeza saudita (aparentemente no tenía vínculos directos con la CIA). OBL luchó en el frente de combate y creó el mito del príncipe guerrero que abandona su fortuna para luchar al lado del pueblo en contra de una potencia invasora. Su imagen de ferviente defensor de los árabes lo hizo una especie de Che musulmán que inspiró a las juventudes desencantadas del mundo árabe y, más importante aún, sirvió a grupos de poder interesados en desestabilizar gobiernos, traficar con armas y narcóticos. OBL fue el rostro feroz del mundo árabe; sin embargo, entre los árabes era sólo una distracción, un terrorista con una ingenua ideología dogmática y religiosa de acción directa que tenía como objetivo eliminar el intervencionismo estadunidense y occidental en la región. Osama era un gurú sobreinflado que, como muchos han mencionado, fue rebasado por la historia cuando millones de árabes salieron a las calles de forma pacífica para exigir democracia, derechos humanos, gobierno justos y representativos. No hubo fotos de Bin Laden en las calles y plazas de Egipto, Bahrein o Siria, ni antes ni después de su muerte. Nadie salió a manifestarse por un califato medieval ni por la ley sharia. Lo que los jóvenes quieren no es jihad, sino “gobiernos normales” (literalmente), con lo que piden la abolición del nepotismo, de las despóticas familias reales, los presidentes vitalicios y sus ejércitos de torturadores y asesinos.

El fin

Este santón mediático explotó sus 15 minutos de fama con habilidad y se volvió un fenómeno viral que fue adoptado por el discurso belicista estadunidense como el villano perfecto: Osama fue el enemigo número uno de EU desde 1998. Su carrera meteórica terminó el 2 de mayo en un ataque anticlimático en el que alrededor de ochenta miembros del batallón de elite, Navy Seals Team 6, allanaron el bunker en Abbotabad donde se había escondido durante seis años y lo asesinaron junto con otras personas y miembros de su familia. Los soldados confiscaron computadoras y saquearon todo aquello que consideraron valioso, y se llevaron el cuerpo de OBL que después sepultaron en altamar (“de acuerdo con la ley musulmana”).

Vivo o muerto, o sólo muerto

Bin Laden, como otros enemigos de los imperios, estaba al margen de cualquier ley, no hubo ni siquiera un intento de aprehenderlo para enviarlo a Guantánamo. Quizás temían las complicaciones legales que implicaba tenerlo preso, tal vez imaginaron represalias o, a lo mejor, lo que deseaban era silenciarlo para siempre. Las tres hipótesis son débiles: eu ha creado una red de cárceles secretas (black sites) al margen de todo marco legal, represalias podría haber tanto matándolo como arrestándolo y, si se trataba de callarlo, Bin Laden llevaba callado muchos años; basta recordar lo que le sucede a los presos de la “guerra contra el terror” para ver que éstos no tienen ninguna posibilidad de comunicarse con el mundo exterior. Por tanto, no es difícil creer que simplemente lo querían muerto, no preso, ni sometido, ni arrepentido.

Y de vuelta al mito

Comentaristas de izquierda y derecha se precipitan a señalar que OBL mató más musulmanes que cristianos, como si eso diera validez universal a su ejecución sumaria. La realidad es que independientemente de las cifras de muertes, el asesinato de OBL se hace eco de tantos otros crímenes imperiales en contra de líderes y símbolos en las colonias y ex colonias. Por tanto, OBL será elevado al rango de mito. Sus seguidores recordarán que fue asesinado cuando estaba desarmado y no ofrecía resistencia; que las fotos de su cadáver fueron censuradas como si fueran un valioso tesoro (para evitar que fueran usadas como propaganda); que su captura (celebrada como un inmenso triunfo) tardó casi una década; que fue abandonado por sus socios y cómplices, y que el cuerpo del cerebro del 11/s fue tirado al mar desde un barco de guerra como última y definitiva ofensa.

Bipolaridad

Si algo es verdaderamente revelador acerca de las acciones estadunidenses para matar a Osama Bin Laden (OBL) en la ciudad paquistaní de Abbottabad (que debe su nombre a su fundador, el militar británico James Abbott), el 2 de mayo de 2011, ha sido el manejo propagandístico del asesinato. Era obvio que semejante acción sería rodeada por una poderosa y bombástica campaña mediática; lo sorprendente fue que la estrategia pareciera esquizofrénica al estar claramente dividida en dos mensajes antagónicos, quizás dirigidos a públicos diferentes. Por un lado, se reveló que los documentos capturados en el “bunker de un millón de dólares” (que no vale ni 200 mil) demostraban que Bin Laden seguía a cargo de la toma de las decisiones y la dirección cotidiana de la organización Al Qaeda. Pero al mismo tiempo se hicieron públicos videos donde Osama aparece como un viejo acabado y de barba canosa que, envuelto en una cobija, se mira a sí mismo (“como un viejo actor decadente”, escribió alguien) en una televisión decrépita. En otros videos, en los que intenta leer mensajes frente a una cámara, se confunde y comete errores. En estos últimos aparece con la barba pintada de intenso color negro (¿cuál sería el objetivo de teñirse la barba cuando en muchas fotos y videos aparece con canas; estaría afectado de la misma obsesión que padecía Mubarak?).

Bin Laden doméstico

Puede entenderse la necesidad de comunicar esos dos mensajes contradictorios: el de un OBL irrelevante que no merece ser admirado, y el de un peligroso líder que justificaría un asesinato a manos de un comando. En vez de mostrar a Bin Laden como un líder trágico, se le presenta como un anciano (de apenas cincuenta y cuatro años) ridículo, torpe, vanidoso, nostálgico y enajenado, que bebía Coca Cola y usaba un tónico para la virilidad. Probablemente esa es una imagen fiel de un obl cautivo en un ambiente doméstico (rodeado por sus tres esposas, muchos niños y un puñado de fieles que seguían ocupándose de él), incapaz de salir a la calle pero aún soñando con un retorno espectacular. Resulta difícil creer que él era aún el cerebro del terrorismo internacional. Cualquiera que trabaje en su casa rodeado de esposa e hijos sabe que es imposible conquistar al mundo cuando uno no puede tener cinco minutos de paz y silencio.

Distracciones

El asesinato de Bin Laden tuvo lugar poco después de que la OTAN intentara “decapitar” al gobierno libio y, en vez de matar a Muammar Kadafi, mató a uno de sus hijos y a dos de sus nietos. Un acto muy poco honroso para quienes dicen estar bombardeando por motivos humanitarios. La muerte de Bin Laden distrajo la atención del mundo, y a los pocos días la otan intensificó sus bombardeos sobre Trípoli y las fuerzas de Kadafi (resulta hasta cierto punto paradójico que el líder libio aseguraba frenéticamente que los rebeldes eran agentes de Bin Laden). Mientras tanto, la crisis humanitaria en ese país norafricano comienza a alcanzar niveles catastróficos y puede anticiparse que el conflicto está lejos de concluir. Así, al tiempo en que Occidente celebra la muerte del terrorista, las bombas de la otan aterrorizan a los civiles libios por haber cometido el crimen de vivir sometidos a la dictadura de un déspota demente.

¿Por qué hasta ahora?

Ahora bien, cubrirse de gloria con la captura o asesinato de Bin Laden implica un alto costo, ya que al eliminarlo lo natural es que la invasión de Afganistán deba concluir. Los objetivos del gobierno de Bush junior para la guerra contra esa nación eran: eliminar a Al Qaeda en ese país, reemplazar al gobierno Talibán y eliminar a Bin Laden. Todos objetivos cumplidos. Sin embargo, pocas horas después de matar a Osama, tanto Hillary Clinton como el Pentágono aseguraron que este no era el momento de “parpadear” y que la guerra continuaría. Inmediatamente la cadena nbc publicó los resultados de una encuesta en la que el ochenta por ciento de la población de EU apoyaba la decisión de que las tropas permanecieran en ese país. Esta cifra es más que sospechosa, ya que en ningún momento un porcentaje semejante del público ha apoyado esta larguísima ocupación. Esto se traduce en que el triunfo que goza ahora Obama muy probablemente se desvanecerá si persiste en la necedad de seguir manteniendo a las tropas en Afganistán. Podemos preguntarnos entonces: ¿sería posible que Bush Jr. haya sabido dónde estaba Osama pero prefirió dejarlo en paz a cambio de seguir peleando una guerra sin fin que ha demostrado ser una mina de oro para los contratistas militares y para el presupuesto de las fuerzas armadas?

May 12, 2011

La madre de todas las guerras humanitarias

Filed under: General


Escudo aéreo, pantano terrestre
Resulta muy difícil si no prácticamente imposible encontrar argumentos que rediman a Muammar Kadafi o que justifiquen defenderlo ante la arremetida occidental en su contra que comenzó después de que el Consejo de seguridad de la ONU autorizó declarar a Libia como zona restringida de vuelo para evitar que Kadafi bombardeara desde el aire a los rebeldes. Es probable que sin esa intervención el régimen de Trípoli hubiera aplastado en unas cuantas horas a los subversivos que se habían replegado en la ciudad de Bengasi. Para impedir un genocidio los “aliados” se dedicaron a destruir a la fuerza aérea libia y sus defensas antiaéreas, Pero cuando comenzaron a arremeter sistemáticamente contra las tropas, artillería y tanques del gobierno que quedó claro que el verdadero objetivo era el “cambio de régimen”. No obstante, la estrategia de los bombardeos aéreos está condenada a empantanar la situación en una larguísima guerra entre un régimen que se resiste a renunciar al poder y una fuerza rebelde mal equipada e incompetente en materia bélica que no puede derrotar a un enemigo superior aún cuando cuenta con un prodigioso apoyo aéreo. Durante el último fin de semana de marzo los rebeldes avanzaron más de 200 kilómetros, pero en cuanto la cobertura aérea cesó, el ejército defendió vigorosamente la ciudad de Sirte y obligó a los rebeldes a replegarse más de 160 kilómetros.

Las razones de los proveedores de armas
No son pocos los que han señalado que este ataque denota una selectividad obvia: nadie ha propuesto un escudo aéreo para la población de Gaza, de Yemen, de Bahréin o de Siria, por tan sólo mencionar algunos conflictos recientes ni mucho menos para los países donde EUA está bombardeando y matando decenas de civiles como Afganistán, Irak y Pakistán. La premisa elemental de esta intervención fue que se haría todo lo necesario para defender a la población con la excepción de enviar tropas de tierra. El argumento mil veces repetido fue que Kadafi amenazó que iría de casa en casa en busca de armas y de traidores (ratas, cucarachas y perros) y que no habría compasión contra el enemigo. Este arrebato de estupidez fue suficiente para que Washington, Paris y Londres pudieran vender una campaña de bombardeos como si fuera una estrategia de defensa popular. La amenaza de una masacre inminente sirvió para convencer a millones de liberales para apoyar otra guerra, que nadie quiere llamar guerra, a pesar de emplear misiles, bombas y armas de fuego de alto calibre que producirán enorme “daño colateral”. Además, cada vez que vemos un tanque destruido, una pieza de artillería chamuscada o un depósito de armas ardiendo hay que recordar que los mismos países que vendieron y destruyeron ese material son los que lo volverán a proveer a precios inflados a quien sea que quede en el poder.

La buena no-guerra de los liberales
En un tiempo de confusión ideológica los liberales del mundo han querido ver en los rebeldes libios una insurgencia popular amplia, franca y valiente, algo semejante a lo que los conservadores veían los muyahidines afganos a finales de los 70. Todos sabemos como evolucionaron esos “Freedom Fighters” pero estos liberales parecen perder de vista que en el caso libio se repite la vieja y gastada narrativa de culpar a los nativos por los actos de barbarie y de olvidar los intereses, las invasiones, el intervencionismo, las armas y las agresiones europeas que crean las condiciones para la violencia. Además olvidan que esta campaña humanitaria inevitablemente deja de serlo en el momento en que los rebeldes necesitan una ayudadita más en la forma de armas, asesores, inteligencia militar y demás recursos que liquidan la neutralidad que requiere una misión humanitaria. La lógica liberal dictaba que de permitir a Kadafi destruir a la oposición eso mandaría una señal a los demás tiranos de la región a usar fuerza masiva en contra de sus inconformes, La realidad operó de manera opuesta, en cuanto comenzaron los bombardeos “aliados”, los tiranos árabes comenzaron a reprimir con mayor violencia.

Aprender de los horrores
Kadafi no sobrevivió a 41 años en el poder por ser amable, confiado y generoso, éste es un líder mezquino, frívolo y despiadado que aprende rápido y que ha planteado una defensa de su poder en términos que obligarán a Occidente a cambiar de estrategia o abandonar la misión. Para evitar ser blanco de misiles Kadafi ha abandonado sus tanques para usar pick ups como las de sus enemigos, en lugar de fuera aérea ha introducido cientos de francotiradores y sus ataques cada vez parecen más acciones guerrilleras, rápidas y versátiles. Cada día será más difícil diferenciar entre los bandos y mucho más desde las alturas. Lo que se anunciaba como una campaña breve y fulminante parece que se convertirá en una guerra prolongada de desgaste y fratricidio.

El superfilósofo protector de los indefensos
El ataque contra Libia impone un acertijo moral particularmente complejo. Si Occidente no hubiera intervenido, quizás hoy millones acusarían a las potencias de complicidad en una masacre, por haberse cruzado de brazos ante la inminencia de un genocidio, como sucedió en Ruanda o en el sitio de Sarajevo. Entonces el intelectual-dandy-promotor de conflictos armados, Bernard Henry Levy (BHL) realizó una intensa campaña de cabildeo para convencer a Mitterrand de bombardear serbios para proteger a los bosnios. En el caso de Libia la participación del filósofo fue determinante para convencer a Sarkozy de que Francia tomara el liderazgo para llevar a la OTAN nuevamente por la ruta de los bombardeos humanitarios. BHL visitó a los líderes de la revuelta en Bengasi y logró que un muy confundido y atribulado presidente se portara magnánimo y aprovechara este conflicto para tratar de esquivar la crisis política que vive Francia. En su entrevista con el Spiegel, el filósofo señala que la acción militar era la única opción: “Se trató de hacer todo, pero Kadafi es un loco, un autista. No quiso escuchar”. Inicialmente BHL rehúsa llamar a esto guerra pero más adelante en la entrevista accede a llamarla una guerra inevitable, sin explicar jamás porqué lo era. También asegura que los rebeldes no son fanáticos, sino gente que “cree que el islam es materia de fe, no un asunto de gobierno”. Y más tarde para tranquilizar al mundo añade: “Los miembros del Concejo Transicional Nacional, que yo conocí, son gente sofisticada y alerta. Muchos de ellos han estudiado en universidades europeas o americanas… yo creo que son demócratas.” Nunca explica en qué consiste su ideología pero nada podría reconfortarnos más que sean egresados de instituciones educativas del primer mundo. El eurocentrismo puede ser tan ciego como abyecto: Pol pot el líder del Khmer Rouge que exterminó a una quinta parte de la población camboyana también estudió en Francia y muchos de los tecnócratas que han desangrado a las naciones pobres del mundo tienen diplomas de instituciones europeas y estadounidenses. Hemos de suponer que estos también eran personajes sofisticados y alerta.

La liga de la justicia
BHL como la mayoría de los liberales que justifican esta guerra olvidan la historia y echan mano de datos que deberían ser motivo de vergüenza: “La Liga árabe nos pidió intervenir”, declara. ¿Desde cuándo la opinión de los líderes de Somalia, Yemen, Sudan, Kuwait o cualquiera de las otras 18 naciones de esa liga es tomada en serio en materia de democracia? Esto no puede ser una justificación para la acción armada pero BHL lo toma muy en serio y dice que la intervención de esta Liga de bufones corruptos y déspotas fue “Un momento decisivo en la historia de la era moderna”. Y continua “La obligación de intervenir en los asuntos de otros países se volvió universal. Ahora nadie puede acusar a la coalición de participar en maniobras oscuras o en colonialismo oculto.”

Otro tipo de revuelta
La revuelta en Libia comenzó de manera diferente que en los demás estados árabes, aquí casi inmediatamente los rebeldes tomaron las armas, probablemente porque sabían que un levantamiento pacífico era inútil, pero sin duda se trataba de una iniciativa mucho más violenta que las manifestaciones de gente desarmada en Túnez, Egipto, Bahréin y Siria. La reacción de Kadafi en comparación con la de esos regímenes fue hasta cierto punto equivalente si se considera que los rebeldes libios se declararon enemigos del estado e impusieron su propia bandera, moneda, policía y guardia fronteriza. Cualquier estado hubiera reaccionado de manera agresiva a acciones de esta naturaleza. En Bahréin, Siria y Yemen donde la legitimidad del estado no ha sido cuestionada ni amenazada los muertos se cuentan por decenas.

Mirar para otro lado
En su discurso del 28 de marzo Obama, quien no olvidemos tiene ya un premio Nobel, aseguró que no podía mirar hacia otro lado mientras se cometían atrocidades. La paradoja es que tan sólo en fechas recientes Obama ha mirado hacia el otro lado mientras Israel masacra palestinos en Gaza, mientras Arabia Saudita manda tropas a Bahréin a silenciar revoltosos, mientras el presidente Gbagbo mata a gusto opositores en Costa de Marfil, mientras el presidente al Saleh asesina una cincuentena de manifestantes en una tarde y mientras Bashar el Assad fulmina varias docenas de gentes en minutos.

Los insurgentes misteriosos
Sabemos que los rebeldes libios son una masa informe e ideológicamente confusa, quisiéramos llamarlos pro democracia como en los demás países árabes pero no queda claro que ese sea su anhelo. Si bien eso no le resta legitimidad a su levantamiento sí es necesario cuestionar cuales son sus intenciones y quienes son sus verdaderos líderes, lo que sabemos hasta ahora, como confirma BHL, es que son una variedad de ex operativos de Kadafi, autodenominados jihadistas y burócratas complacientes con las ex potencias coloniales y los EUA. Resulta asombroso que el Consejo de seguridad haya corrido a defender a estos rebeldes desconocidos cuando en el pasado ha sido testigo mudo de la destrucción de toda clase de grupos disidentes, bien organizados y capaces de articular claramente sus motivos y el riesgo que corrían de no ser ayudados por esa bestia sorda, manipulable, hipócrita e incoherente que es la “comunidad internacional”.

January 31, 2011

Destruir un casa para salvar a un pueblo: vieja-nueva filosofía imperialista

Filed under: General

Oprobio disfrazado

En el rincón inferior izquierdo de la portada del New York Times del 17 de noviembre de 2010, el título de un artículo parecía no querer llamar demasiado la atención, como si intentara camuflarse entre otras noticias. No era para menos ya que, a pesar de las buenas intenciones de los editores del diario y de la barroca redacción del título, siempre es difícil hacer digerible el anuncio: “Para salvar vidas, la otan está arrasando hogares afganos repletos de trampas.” Hay una obscenidad implícita en la propuesta de demoler casas para “salvar vidas”, y más cuando ni el gobierno de la provincia de Kandahar ni el propio portavoz de la OTAN pueden precisar cuántas casas serán destruidas. Según el artículo de Taimoor Shah y Rod Nordland, las tropas invasoras gozan del apoyo del gobierno afgano e incluso de algunos residentes a quienes prometen recompensa. En algunas áreas (como en el distrito de Zhare) el ejército estadunidense está destruyendo sistemáticamente todas las casas abandonadas. Tras responsabilizar al Talibán por la destrucción, el gobernador del distrito, Shah Muhammed Ahmadi, declaró: “Tuvimos que destruirlas por seguridad.” Esto es un remix contemporáneo de la idea: “Hay que destruir una aldea para salvarla.” ¿Cómo contribuye esta campaña a la fantasía de los invasores de “conquistar corazones y mentes”?

La nueva geografía del desamparo

El ejército estadunidense afirma que han documentado y grabado en video todas las destrucciones con el fin de pagar los daños. Esta es una estrategia paradójica, condescendiente e hipócrita del invasor que desprecia esas casas construidas con materiales extremadamente humildes, y que piensa que los locales estarán felices y agradecidos si les dan unos cuantos cientos de dólares a cambio de sus hogares y memorias. Aparte de casas y estructuras, árboles y tierras de cultivo, también han arrasado caminos y creado otros nuevos que pasan por propiedades y casas, con lo cual se siembran nuevos problemas para el futuro. Por si el terror, el abuso y la humillación no fueran suficientes, ya comienza el invierno y cualquier construcción amenaza con retrasarse por meses, dejando a cientos o miles desamparados en los meses más crueles del año. En otra parte el artículo señala que esta destrucción también tiene como objetivo evitar que el Talibán cuente con refugio y posiciones para pelear, lo cual parece más realista que la fantasía de salvar pueblos volando hogares con misiles y cohetes.

Espacios desnudos

La destrucción de casas trajo a mi memoria el fabuloso documental y ensayo etnográfico Naked Spaces. Living is Round, de la documentalista, autora, viajera y compositora feminista y postcolonialista estadunidense de origen vietnamita Trinh Minh-ha. En su observación poética de la cultura de varios pueblos africanos, señala el significado del hogar: en Tamberma, Togo, el hogar es considerado como el cosmos, en Birifu, Burkina Faso, “una casa es como una mujer que debe tener partes secretas que inspiren el deseo… Una casa dañada es una familia dañada”. Desconozco la relación de las familias afganas con sus casas, chozas y tierra, pero difícilmente puedo imaginar que sea un vínculo superficial, epidérmico y fácilmente sustituible.

Odio inscrito en las piedras

Al tiempo en que tropas estadunidenses demuelen pueblos enteros, Israel avanza frenéticamente en la construcción de viviendas sobre tierra arrebatada a los palestinos en Cisjordania y Jerusalén este, para crear “hechos en la tierra”. Para desatar nuevos odios personales y profundos entre los desplazados y los recién llegados, odios que van más allá de la ideología y las convicciones para introducirse en las piedras, en los muros y cimientos del espacio habitable.

Cristianos victimizados

Los cruzados fueron a liberar “tierra santa” de los moros; las tropas estadunidenses bajo las órdenes de ideólogos fundamentalistas en la guerra de Bush y Obama quieren liberar el Medio Oriente de los fanáticos islámicos. En ambos casos todo se reduce a una guerra religiosa. Tras padecer por siete años al lado de sus vecinos musulmanes las atrocidades de la guerra, los cristianos de Irak son hoy víctimas de una persecución y acoso criminal que los está empujando al exilio. La invasión estadunidense tendrá por consecuencia propiciar una limpieza étnica que ni siquiera Hussein hubiera podido lograr.






















Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Minz Meyer